
febrero 11, 2019
Tiny Houses: cuando menos es más
Las Tiny Houses (o microcasas, como se han dado en llamar en España) surgieron en Japón, pero su popularidad creció en Estados Unidos a finales de los noventa hasta consolidarse como un movimiento por sí mismo. La característica que las une es su minúsculo tamaño, que oscila entre los 37m² y los diminutos 7.5m², pero a partir de ahí cada tiny house es un universo. Hay quien prefiere comprarla ya prefabricada, y hay quien la construye de cero; algunas vienen con ruedas para ser remolcadas y acompañar a sus dueños a lo largo y lo ancho del continente, y otras son directamente caravanas o furgonetas cuyos interiores se han vaciado y rediseñado.
Las dimensiones de estas casas, que no sacrifican ninguna comodidad del siglo veintiuno, impiden dejar al azar la planificación del espacio; la mayoría de estas casitas están amuebladas y decoradas con vistas a maximizar las posibilidades de cada metro y rincón. Los muebles son convertibles, se aprovecha cada hueco en la pared, y no es raro que unas escaleras cumplan a la vez la función de estantería.
Los devotos de esta moda inmobiliaria, que ya se extiende por Francia, señalan sus numerosas ventajas: una relación más sostenible con el medio ambiente gracias a una reducción del consumo energético, que se traduce también en una reducción del gasto económico; unas hipotecas considerablemente menores, y una aproximación más minimalista a las necesidades diarias. Por el otro lado, la claustrofobia que puede provocar esta austeridad es el inconveniente más sencillo de prever. A él se añaden las complicaciones legales de cada territorio, que pueden poner trabas a este estilo de vida al impedir la construcción o el transporte temporal de la microcasa.
Aunque sea poco a poco, las microcasas comienzan a hacerse un hueco en España, y sólo queda observar cómo este movimiento se adaptará a las particularidades de nuestro país: al fin y al cabo, una sobremesa requiere, como mínimo, una mesa.
Fuentes:
https://www.apartmenttherapy.com/tiny-house-tour-a-custom-160-square-foot-home-258109
https://www.businessinsider.es/photos-tiny-house-living-pros-cons-2018-9?page=25
https://elpais.com/elpais/2017/09/01/alterconsumismo/1504268577_367737.html
Las Tiny Houses (o microcasas, como se han dado en llamar en España) surgieron en Japón, pero su popularidad creció en Estados Unidos a finales de los noventa hasta consolidarse como un movimiento por sí mismo. La característica que las une es su minúsculo tamaño, que oscila entre los 37m² y los diminutos 7.5m², pero a partir de ahí cada tiny house es un universo. Hay quien prefiere comprarla ya prefabricada, y hay quien la construye de cero; algunas vienen con ruedas para ser remolcadas y acompañar a sus dueños a lo largo y lo ancho del continente, y otras son directamente caravanas o furgonetas cuyos interiores se han vaciado y rediseñado.
Las dimensiones de estas casas, que no sacrifican ninguna comodidad del siglo veintiuno, impiden dejar al azar la planificación del espacio; la mayoría de estas casitas están amuebladas y decoradas con vistas a maximizar las posibilidades de cada metro y rincón. Los muebles son convertibles, se aprovecha cada hueco en la pared, y no es raro que unas escaleras cumplan a la vez la función de estantería.
Los devotos de esta moda inmobiliaria, que ya se extiende por Francia, señalan sus numerosas ventajas: una relación más sostenible con el medio ambiente gracias a una reducción del consumo energético, que se traduce también en una reducción del gasto económico; unas hipotecas considerablemente menores, y una aproximación más minimalista a las necesidades diarias. Por el otro lado, la claustrofobia que puede provocar esta austeridad es el inconveniente más sencillo de prever. A él se añaden las complicaciones legales de cada territorio, que pueden poner trabas a este estilo de vida al impedir la construcción o el transporte temporal de la microcasa.
Aunque sea poco a poco, las microcasas comienzan a hacerse un hueco en España, y sólo queda observar cómo este movimiento se adaptará a las particularidades de nuestro país: al fin y al cabo, una sobremesa requiere, como mínimo, una mesa.
Fuentes:
https://www.apartmenttherapy.com/tiny-house-tour-a-custom-160-square-foot-home-258109
https://www.businessinsider.es/photos-tiny-house-living-pros-cons-2018-9?page=25
https://elpais.com/elpais/2017/09/01/alterconsumismo/1504268577_367737.html